admin 08/04/2024

Fuente: El País Artículo Completo

La nueva oleada en el sindicalismo estadounidense está utilizando fondos de inversión para llevar sus protestas hasta las asambleas de accionistas.

https://elpais.com/proyecto-tendencias/2024-03-22/asalto-a-la-junta-como-los-trabajadores-consiguieron-que-starbucks-se-sentara-a-negociar.html

En las reuniones de la junta directiva de Starbucks siempre hay dos sillas vacías. Una representa a los trabajadores y la otra a los clientes. Fue una idea de Howard Schultz, consejero delegado de la empresa en varias ocasiones y quien transformó la empresa en la mayor cadena de cafeterías del mundo. Él aseguraba que era una forma de tener siempre presente que las decisiones debían tomarse pensando en ellos, los empleados, y no en los accionistas. Pero los trabajadores de la compañía de cafés se han cansado de la metáfora: han decido convertirse en accionistas y que el eterno sillón vacío deje de estarlo. Y es que el futuro del trabajo también pasa por nuevas fórmulas de lucha sindical.

En diciembre de 2021 se formó el primer sindicato de Starbucks, en Búfalo, Nueva York. Desde entonces, cerca de 10.000 trabajadores de las más de 400 cafeterías de las 9.000 que hay en Estados Unidos han elegido el Starbucks Workers United (SWU) como su representante. Pero no ha sido hasta febrero de 2024 que la empresa ha aceptado comenzar una negociación colectiva del convenio con el sindicato. Tras más de dos años de protestas, ha sido una maniobra de activismo accionarial la que lo ha hecho posible.

“El accionista activista es el que dice públicamente que no está de acuerdo con ciertas prácticas de la empresa y lleva a cabo una campaña para empujar en otra dirección”, explica Borja Miranda, responsable de fusiones, adquisiciones y activismo de Morrow Sodali, una firma especializada en estudiar el accionariado de las empresas. “Son accionistas que no tienen el poder suficiente y buscan sumar apoyos para lograr una masa crítica capaz de aprobar lo que piden”, apunta. Ese era el objetivo de los trabajadores cuando utilizaron sus acciones para proponer tres nombres que ocuparan un asiento en la nueva junta directiva, aprovechando la asamblea de accionistas que se celebró el 13 de marzo.

La propuesta la presentaba el Centro de Organización Estratégica (SOC, por sus siglas en inglés), una pequeña sección dentro de una coalición de sindicatos que agrupa a más de 2 millones de trabajadores. Una de sus ramificaciones es un fondo de inversión, con el mismo nombre, que gestiona el dinero de la jubilación de sus afiliados para que reciban una mejor pensión. Ese dinero, convertido en acciones, les ha permitido presionar a otras grandes empresas como Amazon, McDonald’s o Tesla

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