Fuente: Expansión   Acceder Noticia

EIOPA paraliza el proyecto de marco único. Los productos paneuropeos de pensiones individuales van por delante.

La autoridad europea de los seguros y los planes de empleo, Eiopa, reacciona ante el desinterés de industria financiera, empresas y potenciales clientes por las pensiones paneuropeas de empleo. El supervisor, que venía explorando la construcción de un marco único y transparente para estos vehículos de ahorro a largo plazo en la versión de aportación definida (entradas económicas preestablecidas), se ha dado por vencido y ha optado por paralizar el proyecto.

Gabriel Bernardino, presidente de la institución, hacía este anuncio en un encuentro sobre el mercado transfronterizo de pensiones el pasado diciembre. Según el responsable de la autoridad europea, después de seis meses de reuniones con los actores implicados, Eiopa ha descubierto que «sigue habiendo poco apetito de las principales partes interesadas» (es decir, de empresas europeas, fondos de pensiones de empleo y agentes sociales) por esa iniciativa que serviría de armazón para lanzar productos de ahorro-previsión paneuropeos en el contexto de la empresa.

Esta falta de disposición ha conducido al regulador a «suspender la idea de un marco para planes de empresa paneuropeos de aportación definida». Eso sí, la renuncia no tiene carácter perpetuo. «No abandonamos el proyecto, solo lo detenemos», indicó Bernardino. Esto es, si la voluntad de las partes cambia, el supervisor recuperará una iniciativa que considera «capaz de proporcionar una plataforma transfronteriza que reduciría los costes y apoyaría la financiación a largo plazo de la economía de la Unión Europea».

Idénticos atributos observó antes en los planes de pensiones paneuropeos de ahorro individual, cuyo desarrollo se encuentra más avanzado. Después de años de concepción por parte de Eiopa, en junio de 2017 éstos recibieron el respaldo de la Comisión Europea y ahora les queda obtener el visto bueno del Consejo Europeo y el Parlamento Europeo

La decisión de los responsables de Eiopa de paralizar el proyecto en el apartado de las pensiones de empresa trata de no desperdiciar energías en iniciativas que no interesan al mercado, pudiendo concentrar esfuerzos en otros asuntos. Y la actualidad del sector pasa hoy por la implantación de la nueva directiva IORP II, prevista para enero de 2019. En ella se volcará de lleno ahora la autoridad europea, señaló Bernardino.

Impulso

Esta regulación entrante persigue una armonización mínima de los planes de empleo dentro de la UE y busca garantizar la buena gobernanza, la correcta información a los partícipes y la seguridad de estos productos financieros destinados a complementar las pensiones públicas, a la vez que se ayuda a la movilidad de los trabajadores entre los Estados miembros.

Con la directiva IORP II se pretende además dar un impulso renovado a estos vehículos, para que superen la situación de atasco en la que se encuentran. «La Directiva 2003/41/CE (directiva IORP) fue un primer paso hacia la creación de un mercado interior para las pensiones profesionales en Europa. Y facilitó la centralización de operaciones de los fondos de pensiones bajo un mismo techo en toda la UE», explica el presidente de Eiopa. «No obstante, desde 2005, el mercado continúa estancado en poco más de 73 planes de empleo con actividad transfronteriza, de los 100.000 fondos de pensiones profesionales que había en Europa a finales de 2016», añade. Además, estas iniciativas también permanecen confinadas geográficamente. «La mayoría se producen entre Reino Unido e Irlanda, muchas de las cuales ya existían antes de la directiva IORP», constata Bernardino.

Entre los motivos de esta falta de despegue, la autoridad europea pone énfasis en la dificultad de gestionar los marcos jurídicos sociales y laborales tan diversos que se dan dentro de la UE. Y aunque admite que existe escepticismo sobre la capacidad de la nueva directiva IORP II de vencer ese mismo obstáculo, hace hincapié en la necesidad de fomentar el ahorro-previsión.

«Estudios recientes estiman que Europa necesita ahorrar un extra de 2 billones de euros al año (equivalentes al 13% del PIB de Europa) para cerrar la brecha del ahorro en pensiones. Éste es un problema de sostenibilidad serio para nuestra sociedad. La provisión de pensiones privadas, ya sea de empleo o individuales, debe desempeñar un papel en el cierre de esta brecha», afirmó Bernardino.