Autor: Adrián García Bruzón, Spainsif  Acceder Artículo    

Los índices bursátiles sostenibles son un tipo de indicador bursátil, cuyos componentes son empresas cotizadas, que se incluyen en estos índices tras un proceso de selección que incluye tanto indicadores financieros, como indicadores ambientales, sociales y de gobierno corporativo.

El Dow Jones Sustainability Index es una familia de índices bursátiles sostenibles que se pusieron en funcionamiento en 1998. A día de hoy los índices Dow Jones Sustainability son unos de los índices bursátiles sostenibles más longevos y más apreciados por los inversores.

Desde el punto de vista del inversor, los índices bursátiles sostenibles se incluyen como parte de la estrategia ISR Best-in-Class, así como en la estrategia de integración de criterios ASG.

El inversor que lleva a cabo una estrategia Best-in-Class va a evaluar a las empresas de su universo de inversión según su desempeño ASG, con el objetivo de incluir en su cartera aquellas empresas que, dentro de sus diferentes sectores y mercados, estén teniendo los mejores desempeños ASG.

Este tipo de estrategia supone un esfuerzo por parte del inversor, de definir qué criterios ASG va a valorar, y además necesita una forma de calcular el valor de los criterios definidos, ya que tiene que crear una jerarquía de cuales empresas tienen mejor desempeño y cuales criterios van a ser los que más peso en la decisión van a tener y a partir de que valores va a estar el corte que va a decidir qué empresa en cuestión está dentro del universo elegible y cual no.

Por ello, muchos de los inversores que utilizan esta estrategia, utilizan para seleccionar las empresas del universo de inversión, la información suministrada por un índice bursátil de sostenibilidad. Estos índices que comenzaron a implantarse a principios del siglo XXI, han tenido un gran desarrollo y en la actualidad, podemos segregarlos por regiones o sectores.

Como datos cuantitativos se gestionan bajo la estrategia Best-in-Class en España, según los datos del Estudio de Eurosif de 2014, unos activos de 1.961 millones de euros, con una tasa de crecimiento media en los últimos cinco años del 15% (metodología CAGR). Mientras que en Europa los activos bajo gestión según esta estrategia son de 353,5 miles de millones de €, con una tasa de crecimiento promedio del 29%.

En el mundo, los activos bajo gestión que utilizan una estrategia Best-in-Class son de 992 miles de millones de dólares $US (902,7 miles de millones de €), según los datos del último Estudio de GSIA (Global Sustainable Investment Alliance) del 2014.

Por otro lado, la integración ISR, es una de las más avanzadas estrategias ISR y de las más optimas que existen. Se centra en incluir un análisis extra financiero dentro del análisis financiero que hace el inversor, al seleccionar qué empresas y proyectos incluye en su cartera y cuáles no. A día de hoy grandes inversores institucionales internacionales ya incluyen el análisis extra financiero en su análisis financiero tradicional.

Parte de esta integración que hacen los inversores, puede incluir el análisis de componentes de un índice bursátil sostenible, ya que este tipo de índices hace un filtrado de las empresas por su desempeño financiero y extra-financiero, facilitando la inclusión de los criterios ASG en el análisis financiero tradicional.

La integración ASG en España gestiona, según los datos del Estudio de Eurosif de 2014, 7.338 millones de € y en Europa 5.232 miles de millones de €. Con una ratio de crecimiento medio en España en los últimos cinco años de un 27% y en Europa de un 17%.

En el mundo, según los datos del GSIA (Estudio de 2014), los activos bajo gestión que se manejan según la estrategia de integración ASG es de 12.854 miles de millones de dólares $US (11.697 miles de millones de €).

Estos volúmenes de inversión tienen una gran probabilidad de utilizar índices bursátiles de sostenibilidad, para realizar screening positivo de las empresas.

Otro valor añadido que puede tener una empresa que esté incluida en un índice bursátil de sostenibilidad para los inversores, viene de la gestión pasiva de los fondos de inversión.

La gestión pasiva en la actualidad, según datos de INVERCO de finales de junio de 2016, representa el 9% del total patrimonio en fondos de inversión domésticos en España. Aunque muchos economistas, analistas y algunos grandes inversores institucionales, a día de hoy, ya dicen que la gestión pasiva le está quitando terreno a la gestión de activos tradicional, y que su tasa de crecimiento describe una trayectoria muy positiva.

El aumento de la gestión pasiva, también es una gran oportunidad para que la importancia de los índices bursátiles de sostenibilidad crezca.

Por tanto, los productos de inversión que utilizan estos índices, los encontraremos en productos de gestión pasiva. Ya que una de las ventajas de este tipo de índices es que se pueden crear productos de inversión indexados a ellos, sobre el total del patrimonio del producto o de un porcentaje.

Los fondos de inversión, comercializados en España, que utilizan un índice bursátil de sostenibilidad como factor socialmente responsable en sus productos tienen un patrimonio (con fecha de 15/09/2016) de 284,69 millones de € y su distribución por índices aparece en el siguiente gráfico. (Esta información ha sido tomada de la herramienta de fondos de Spainsif, a través de los datos suministrados por VDOS).

Gráfico 1: Elaboración propia a partir de datos obtenidos de la plataforma de fondos de inversión de Spainsif, datos de VDOS.

Entrando en la importancia cualitativa de los índices bursátiles de sostenibilidad y en especial del Dow Jones Sustainability Index, comentaremos un par de informes realizados en los dos últimos años.

El primero, es un informe de 2014, realizado por el Club de Excelencia en Sostenibilidad, Georgeson y Funds People, que analiza los datos recibidos por una encuesta hecha a inversores, tanto extranjeros como nacionales, que invierten en España, sobre sus expectativas en materia social, ambiental, y de orden ético sobre las compañías cotizadas españolas. (Informe 2014). En este informe hay un apartado dedicado a los índices bursátiles de sostenibilidad, en el que se dice que el 60% de los inversores extranjeros consultados utilizan el índice Dow Jones Sustainability para analizar a las empresas cotizadas españolas y únicamente el 26,7% no utilizan ningún índice. En cambio, un 26% de los inversores nacionales utiliza el Dow Jones Sustainability para analizar las empresas cotizadas españolas, mientras que un 30% no utiliza ningún índice bursátil de sostenibilidad.

En 2016, estas tres organizaciones han vuelto a publicar los resultados de una nueva encuesta (Informe 2016), esta vez realizada a las empresas cotizadas españolas. En los resultados de esta encuesta cabe destacar que casi el 70% de las empresas consultadas pertenecen al índice Dow Jones Sustainability, seguido por el FTSE4Good al que pertenecen el 65% de las empresas consultadas y solo un 17% de las empresas consultadas no pertenecen a ningún índice bursátil sostenible.

Por último, hemos realizado un análisis gráfico de la evolución de rentabilidades de tres índices bursátiles desde octubre de 2001 a agosto de 2016. En el que se puede ver que el índice Dow Jones Sustainability Europe experimenta menor volatilidad que el índice Ibex 35 y el Eurostoxx 50.

Grafico 2: Elaboración propia a partir de datos mensuales al cierre del IBEX 35, Stoxx50 y DJSI Europa.